lunes, 2 de julio de 2007

Pensamientos...

septiembre 2004

Que pasaría si fuese un sueño, si despertara un día de estos y alguno de estos pensamientos fueran solo parte de un sueño, si aquello que llaman vida simplemente no existiera, al menos no por ahora, si la muerte solo fuese un deseo, un deseo inalcanzable, parte de ese sueño, pero si así fuese siento miedo, miedo de no morir, miedo a que la muerte no exista, que nunca me alcance, que nunca se cumpla mi sueño.

¡No desaparecer, no dejar de ser, es una luz, una salida, un nuevo comienzo. ¿Porque tanta curiosidad, porque este deseo, porque este sueño? Solo si la salida es la muerte, quiero salir, no es el fin. Así lo quiero porque no hay maldad, no hay oscuridad en mí, este deseo no es oscuridad, es la salida de este hueco que llaman vida. Oscura, vacía, triste, muerta. Pido la vida. Existir, ¿para que? Para hacerlos felices. Una actuación más y terminaré, la historia de siempre. Este vacío con algo debe llenarse. Ya no le llames vida, dedícate a morir. No grites más, muere ya, cuanto mas esperaré para vivir, será que todos le temen porque no son capaces de apreciarla, no pueden saborearla. Que palabra tan grande, tan profunda, MUERTE. Que camino tan prometedor aquel que no conoces, pero deseas con el corazón. Caminas en el vacío, camino cíclico. Enemigos. Tu llanto te dará alegría. Tu mente, enemiga. Aquello que quieres, inalcanzable. Pasos, sin huella. Tus palabras, incapaces de decir la verdad, la verdad en tu interior. Tu futuro, es solo el presente. Todavía le temes. Temor que te oculta, te revuelcas. Ahora te calmas. No te calmes, todavía queda mucho, no te canses de morir. Huye del temor, ese que no te deja vivir para ellos, morir para ti. Que nada te detenga. Oscuridad, casi llegas. No descanses. Aun queda mucho!

Viviré, se que algún día lo haré. Ahora solo compito con mis fuerzas para llegar, no dejo de caminar. Este llanto, llanto para ellos, es alegría. La risa, el eco de mi mente que no deja de hablar, que no me deja en paz, que me atrapa. Esa soy yo, hablo y solo escuchas mi eco. No seas capaz de entenderlo. Si lo entiendes, dejaré de ser yo, dejaré de morir. Solo escucha, no busques más respuestas. Si las encuentras, caminaras delante de mí, no quiero que me ganes. Lo alcanzaré primero. Cuando gane mis alas, llegaré.

Ya no los tendré, no los necesito, pensamientos, ¿para que? Me preocupa lo que piensen, ironía. No me entienden, ¿como pueden pensar algo de mí? No me dejan morir, quieren que viva, están llenos de temor. Quieren escucharme, solo escuchan lo que quieren. Ya no hablaré, mejor no. Aquello que digo ya no se convertirá en palabras, ahora hablo con mis actos, ¿que me pasa? ¡No vivas! ¿Te confundes? Es que empiezo a vivir de nuevo. Mi lugar no es la vida. Olvidé morir, me retraso, falta el aire, desespero. Ya no escucho el eco, esa risa que antes escuchaba en el desierto que soy…
Un hábito, una necesidad, en eso se convierten tantas lágrimas derramadas. No hay gente, no hay amigos, no hay vida propia, solo tristeza y algo de soledad, pero solo algo, no la cantidad que necesito. No me quedan pensamientos para gastar, ni palabras para expresarme, solo me sobran lágrimas y este sentimiento que me ahoga, que oscurece cada lindo momento, que mata mis deseos y me convierte en esa materia sin vida, sin sentido que soy. Atrapada en este cuerpo que no deja volar mi alma. ¿Acaso has visto como todos me miran? No saben que existo. Creen que soy feliz. ¿Desde cuándo? Quizás desde que existo, aunque pare ellos no existo. ¿Que pueden saber? ¿Quién puede saber? Yo ya no se nada. Se nubla mi pensar. Solo puedo pensar en la soledad y es a ella a quien puedo anhelar. No hay un mañana. Nunca lo hubo, nunca lo habrá. Ahora solo me acompaña el vacío, la muerte, la oscuridad y estas ansias de escapar. Busco vida, ¿quien me ayuda? Busco muerte, ¿quien me la dará? Creen que miento, mejor es no olvidar que no saben que existo. Nunca sabrán que no vivo, solo vago por el mundo buscando ese momento final que me dará la vida.

El Regreso...

Regreso de la muerte y el frío que acompañan a mi sombra y me escapo de ella por unos segundos, para regresar, no hay camino y me pierdo. Andaré perdida por un tiempo, será mejor así, será mejor si les cierro la puerta de nuevo para librarme de la humillación. Todo sea por la ansiada libertad. ¿Libertad? Esa que nos vuelve prisioneros. Maldita libertad, propulsora del temor, de la infelicidad, de la soledad y de amargos dias junto al río de lágrimas que sirve de paisaje a la vida, mi vida. Vida, mejor no cuestionarla. No gastar el tiempo buscando mejorarla. Es así, si tan solo me hubiera quedado allí muerta. Era más grato el paisaje y había vida. Si, había vida, después de todo nadie ha vivido si no ha alcanzado la muerte. Yo en mi camino muero, he muerto, más bien nunca he vivido y busco alcanzar la vida. Un poco de compañía, si, eso también lo busco, pero se que nadie alterará mi paisaje, basta con el río. Caminar sola es más seguro, sin retrasos, algunas paradas, tan solo para experimentar, pero no me quedaré mucho. Tengo que regresar, pero el placer aquí es mucho y el dolor alimenta mis fuerzas y mi coraje. Busco más obstáculos que atrasen mi regreso. El regreso es sociedad, alegría (al menos espontánea), belleza, amigos, risas, color...Pero aca todo está mejor, encontré a unas cuantas compañías perdidas. Letras...¿Cómo pude olvidar que existían? No me acompañarán si encuentro el camino. Solo permanecen en estos ratos. Pero no me olvidaron, todavia se agrupan de la misma manera sin sentido que solían hacerlo y no producen arte, no son capaces de dejarse entender, pero están aquí y al menos así no estaré sola. Cargan sentimiento , dolor, angustia, vacío, desesperación. Suficiente para tener vida propia, vida anhelada que estas malditas si tienen. Pero basta de envidia, eso pertenece al regreso, a la hermosa sociedad que me prohibe ser parte de ella, que me niega la entrada y muy poco me deja permanecer a su paisaje. Que afortunada soy! Tengo muerte, tengo vida y conozco el secreto que todos buscan, pero a nadie le interesa escucharme, a nadie le interesa conocer el secreto si viene de mi. Para ellos no existo, solo soy un fantasma ambiguo, capaz de abordar cualquier tema, adquirir diversas personalidades y seducir a esas criaturas que nunca me conocerán, nunca alterarán mi contenido, es imposible. Pero no soy mala porque se querer. Querer es bueno... y yo quiero libertad, quiero sueños, placeres, música, conversaciones, ratos de soledad y muerte. Pero andaré perdida un rato más, como quiera me alcanzará y no me dejará escapar, seré su prisionera, pero con gusto me envolveré en ella y llenaré con placer cada espacio de mi cuerpo con su nombre...MUERTE. Algunos han pasado por aquí para "rescatarme", para llenarme de promesas incumplidas y saciar sus lujurias, pero no han sabido tenerme, ganarme. Ninguno ha sido diferente, ninguno es tan afortunado como yo, no han conocido la muerte. Solo uno...no lo merezco. Me queda tan solo seguir el camino. Por este nunca antes he pasado y tengo miedo, incertidumbre, pero pronto el río aparecerá para calmar mi sed junto a los sueños que me brindan compañía, obstáculos, piedras, lluvia. Aquí no hay risas, solo el eco, no hay gente, solo sombras, el agua es profunda y el silencio ensordecedor. Caminaré...muerte y frío me esperan, no los voy a desilusionar... El camino aparecerá...Regresaré...